Recibir uno de estos documentos no significa que la reclamación esté resuelta ni que deba aceptarse. Hay que identificar qué se reclama, las fechas relevantes y el trámite señalado.

1. Comprueba qué documento has recibido.

Revisa si se trata de una citación a conciliación administrativa acompañada de la papeleta o de una comunicación del juzgado con la demanda y el señalamiento. Anota la fecha de recepción y la fecha del acto.

2. Revisa qué se reclama.

Comprueba qué pide la persona trabajadora y en qué hechos basa su reclamación. Contrasta esa versión con lo sucedido y con la información de la empresa.

3. Recopila la prueba.

Reúne y conserva los documentos y demás medios de prueba relacionados con los hechos: contrato, nóminas, registros de jornada, cartas, correos u otros elementos relevantes para la defensa.

4. Prepara la conciliación administrativa.

La conciliación previa es necesaria en muchos procedimientos laborales, aunque la ley contempla excepciones. En el acto puede alcanzarse un acuerdo. Si no lo hay, la reclamación puede continuar ante el juzgado.

5. Prepara la conciliación judicial y el juicio.

Cuando el juzgado admite la demanda, señala los actos de conciliación y juicio. Esta conciliación se celebra en sede judicial y es distinta de la conciliación administrativa previa. Si no se alcanza un acuerdo, se pasa al juicio, por lo que conviene preparar con antelación la posición de la empresa y los medios de prueba.

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